“ODIO LOS LUNES”

¿Repites esto como el estribillo de la última canción de Quevedo que escuchaste en la radio?

Yo si, esa frase me la repetía mi cerebro una y otra vez, tantas veces como pausaba la alarma del móvil cada mañana.

Le añadía ración doble de edulcorantes a mi café con leche, para evitar el sabor amargo de la frustración que invadía mi paladar, antes de salir hacia el trabajo.

Las horas del reloj pasaban lentas delante de aquel ordenador, lleno de correos electrónicos sin leer, lista de tareas y notificaciones combatiendo por mi atención.

Compañeros contando sus aventuras de fin de semana, con nostalgia, exagerando las historias, esperando la próxima subida del salario mínimo interprofesional.

Sentía una desconexión profunda de mi misma cada vez que tenía una reunión en aquella sala enorme de muebles oscuros y tapetes desgastados.

¿Te resulta familiar?

Hace tiempo, algo en mí se removió, estaba en la sala de urgencias acompañando a mi madre una tarde, mientras esperábamos nuestro turno, descubrí que un compañero de profesión al que admiraba mucho, mayor que yo pero con aspecto todavía joven, aparentemente feliz y saludable, llevaba años enfermo y medicándose…
Para poder “SER COHERENTE” conmigo misma y…
 
 
Fue entonces cuando la herramienta del GENIOTIPO me encontró.
 

Existe un Código Deontológico para las personas que estamos formadas oficialmente en la herramienta del Geniotipo (creada por Tony Estruch), esto garantiza fiabilidad y autenticidad en tu sesión. Puedes consultar todos los geniotipadores oficiales en este link.

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